Aquí os adelantamos un par de poemas de la próxima publicación de Como huesos de sepia que muy probablemente estará ya disponible a partir de la semana que viene en Diego Marín, Ediciones tres fronteras.
¡Deseando que lo disfrutéis!
MI PEZ ROJO
Mi pez rojo da vueltas en su reino de vidrio,
pequeña caja de agua donde se siente libre.
Me deslumbran su paz,
sus aletas de seda,
su lentitud amable de astronauta.
Mi pez y yo no somos diferentes.
Compartimos el agua de la infancia,
el dulce cautiverio del juego y de la vida,
el equilibrio innato de lo que permanece.
Mi pez rojo fue pura mansedumbre.
Y así continuará
dando vueltas y vueltas
en su caja de vidrio.
Mi pez rojo da vueltas en su reino de vidrio,
pequeña caja de agua donde se siente libre.
Me deslumbran su paz,
sus aletas de seda,
su lentitud amable de astronauta.
Mi pez y yo no somos diferentes.
Compartimos el agua de la infancia,
el dulce cautiverio del juego y de la vida,
el equilibrio innato de lo que permanece.
Mi pez rojo fue pura mansedumbre.
Y así continuará
dando vueltas y vueltas
en su caja de vidrio.
ALGO PERVIVE
Algo pervive intacto entre las redes del tiempo,
bajo la tierra gris de los recuerdos,
en el fondo tranquilo del pasado
como un hueco de vida adormecida.
En esta luz de mar que me refugia,
que habita en mi mirada,
que respira caricias,
regreso una vez más
a un latido de sal,
a las manos de un niño
que escucha entre las olas la nostalgia.
Algo pervive intacto entre las redes del tiempo,
bajo la tierra gris de los recuerdos,
en el fondo tranquilo del pasado
como un hueco de vida adormecida.
En esta luz de mar que me refugia,
que habita en mi mirada,
que respira caricias,
regreso una vez más
a un latido de sal,
a las manos de un niño
que escucha entre las olas la nostalgia.
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